El gusano cogollero es una de las principales plagas del maíz en Argentina y puede causar daños en todas las etapas del cultivo.
La adopción de maíces Bt desde 1998 permitió ampliar fechas y regiones de siembra, impulsar el maíz tardío (hoy cerca del 50% del área) y reducir aplicaciones de insecticidas, mejorando la estabilidad de rendimiento y la calidad del grano.
Sin embargo, el uso continuo de estas tecnologías generó resistencia en la plaga: primero a Cry1F, luego a Cry1A.105+Cry2Ab y, recientemente (campaña 2025/26), se registraron daños mayores a los esperados en híbridos con Vip3A en el NEA y Litoral. Esto alerta sobre la necesidad de un manejo proactivo de la resistencia, con correcta siembra de refugios y Buenas Prácticas Agrícolas dentro de un enfoque de manejo integrado de plagas.


